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Pestiños: los dulces que no pueden faltar en Semana Santa

Si ya habíamos hablado anteriormente de las torrijas, los dulces por excelencia de la Semana Santa, en este caso tampoco podían faltar los pestiños, que son otros de los dulces que más caracterizan a esta época. Estos dulces se elaboran con miel, aunque también es muy habitual encontrar pestiños con azúcar. ¿Quieres que te contemos un poco más sobre ellos? ¡No te lo pierdas!

¿Cuál es el origen de los pestiños?

La historia del pestiño es muy antigua y probablemente se remonte a celebraciones de las tres religiones monoteístas más importantes: la judía, la cristiana y la musulmana. Como dato curioso, los cristianos freían las masas para preparar pestiños en manteca de cerdo, ya que el aceite se consideraba un alimento de los judíos; cuya religión prohíbe consumir cerdo. Por su parte, el trigo y el pan forman parte de la herencia romana, y el cristianismo lo adoptó como el símbolo de la carne de Cristo.

Descubre cómo elaborar unos sabrosos pestiños

Como ya hemos mencionado, tanto los pestiños con miel como los pestiños con azúcar se consumen por igual, y dependerá del gusto de cada uno elegir unos u otros, ya que ambos están deliciosos. Estos son los pasos para elaborar pestiños:

En primer lugar, hay que empezar aromatizando el aceite. Para ello, calienta un trozo de cáscara de limón en la sartén. Una vez que el aceite esté muy caliente, retira la cáscara y añade los anises. A continuación, apaga el fuego y deja que el aceite se enfríe a temperatura ambiente.

Después de esto, pon la harina en un cuenco y haz una mezcla con esta y con el aceite a temperatura ambiente y vino blanco. Amasa bien hasta obtener una masa fina y asegúrate de que no se pegue a las paredes del recipiente. Posteriormente, deja que la masa repose al menos media hora y cúbrela con un paño.

Extiende la masa con el rodillo hasta que tenga el grosor deseado. Después, corta en tiras de aproximadamente cuatro centímetros y, a continuación, corta en cuadrados. Cada cuadrado se transformará en el pestiño si doblamos las puntas hacia dentro y las pegamos con una gota de agua. Deja reposar durante 30 minutos antes de freírlos.

Calienta una sartén con mucho aceite y fríe los pestiños dándoles la vuelta para que se doren bien. Cuando estén fritos, escúrrelos sobre papel de cocina y pásalos por una mezcla de miel con unas cucharadas de agua previamente calentada y, si lo deseas, puedes espolvorearles azúcar.

Como ves, elaborar unos pestiños en casa no es tan difícil como pensabas. Ahora bien, si quieres disfrutar de los mejores pestiños con el sabor auténtico, no te olvides de visitar la tienda online de nuestra confitería Daver.

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